martes, 11 de abril de 2006

Grita, grita

Sientes impotencia, mucha impotencia. La rabia se cierne sobre tí, ya demasiada en tu interior, no cabe más. No sabes qué hacer. No sabes qué sentir. No sabes el por qué. Te sientes vencido. Mucho tiempo...todo perdido. Oyes un susurro..."grita, grita con todas tus fuerzas, como nunca lo has hecho antes". Abres la boca, ahí está. Vas sintiendo cómo se desgarra tu garganta. Caes desplomado. No te quedan fuerzas. Levantas la cabeza. Sientes como una lágrima cae sobre tu mejilla. "Ya está" -piensas- "a fin de cuentas, ya estoy muerto".

2 Comments:

At 1:08 p. m., Blogger Dek said...

Ya te he dicho que una de las palabras que más me gustan para estos caso es "decepcionar". Ni enfados, ni mosqueos. La decepción es mucho más honda. Cuando llegas a la decepción, te das cuenta de que ya no esperas nada de la persona o la situación que te la ha causado. Eres bastante más objetivo a la hora de juzgar.

En fin, creo que no soy el más indicado para hablar de estos temas.

Un beso, nena.

 
At 8:29 p. m., Blogger Nasics said...

Se lo pierden los demás. Tenlo claro.

 

Publicar un comentario

<< Home